Selección de El Salvador

Castigo ejemplar de la FESFUT, descendidos a la Tercera División

Por Ricardo Larin

Castigo ejemplar de la FESFUT, descendidos a la Tercera División

La Federación había dado un ultimátum para solventar la situación pero no se comprobó que saldaron la deuda

Síguenos enSíguenos en Google News

El Club Deportivo Topiltzín dejará de ser equipo de la Segunda División del fútbol nacional para pasar a la Tercera División, esto tras el castigo que le aplicó la Federación Salvadoreña de Fútbol tras no haber podido comprobar el pago a sus jugadores. El equipo había presentado un recurso ante la entidad federativa, pero no se pudo comprobar la solvencia económica del equipo.

También puedes leer: FESFUT sanciona a tres clubes por falta de pago a sus jugadores

La resolución compartida en redes sociales por la FESFUT, estableció que ante la falta de pruebas de solvencia económica, el cuadro de Jiquilisco, Usulután, pierde así la categoría, y jugará en tercera división. La Federación ya había establecido no programarle los primeros tres partidos del campeonato de la Segunda División, pero ante la resolución final, se tomó la decisión de mandarlo a la tercera.

Cabe mencionar que este es uno de los problemas más recurrentes en el fútbol nacional, los equipos presentan insolvencia de pago, y esto no escapa para los equipos de la Liga Mayor. Durante el desarrollo del Torneo Apertura 2023, varios jugadores denunciaron retrasos en sus pagos. Águila, FAS, Firpo, tuvieron este problema en el torneo pasado, aunque para poder inscribirse en este torneo, tenían que presentar sus solvencias financieras.

El Firpo logró cancelar la deuda que tenía con sus jugadores hasta inicios de este año. La nueva directiva se encargó de solventar las deudas adquiridas del equipo, a pesar que los pamperos siempre mantuvieron una buena taquilla general.

También puedes leer: Las condiciones de la FESFUT para que Alianza pueda jugar con público

Solvencias de los equipos nacionales

Según la nueva reglamentación de la FESFUT, la licencia de los equipos profesionales exigen la solvencia económica, el escenario deportivo adecuado donde jugar, y contratos profesionales firmados. Los equipos que no cumplan al menos estos requisitos se podrían enfrentar a desafiliaciones de la Federación, la no programación de partidos y hasta la pérdidas de categorías, como le sucedió al Topiltzín.